Antes de contratar un consultor de IA, entiende con claridad por dónde empezar, qué precio es razonable esperar y si tu empresa tiene los datos mínimos necesarios. Sin coste ni compromiso.
La mayoría de consultas sobre IA no empiezan con "quiero automatizar X", sino con "no sé si esto es para mi empresa". Es una pregunta legítima, y responderla con honestidad — incluso si la respuesta es que todavía no toca — es precisamente el objetivo de este diagnóstico.
Si un consultor te cobra desde la primera conversación, o te promete un porcentaje de ahorro antes de ver tus números, esa es la señal de alarma — no al revés.
Salimos de la llamada sabiendo si tiene sentido avanzar con IA ahora o si conviene esperar.
Si procede, identificamos el proceso con mayor potencial de ahorro o eficiencia para empezar por ahí.
Una idea honesta de qué presupuesto manejar según tu caso, antes de cualquier propuesta formal.
Si no encajamos o no es el momento, te lo digo directamente. No hay letra pequeña ni presión de venta.